Skip to content
13 septiembre, 2013 / Erik Macbean

Un mal día

Mi querido padre, un señor católico, apostólico y romano, me dijo una vez algo que nunca se me ha olvidado: “A todo el mundo le viene bien darse alguna hostia de vez en cuando”. Por su parte, el escritor Juan Tallón publicó en su fabuloso frenopático virtual una reflexión donde sostiene que repetir curso en el instituto es un fracaso de lo más valioso para lo que luego le queda a uno de vida. Se puede decir, por tanto, que mi querido padre y el escritor Juan Tallón están más o menos de acuerdo en casi todo.

He recordado sus tesis porque hoy ha sido un mal día. Un día negro. Un día de éstos en los que uno se pregunta quién coño mandará a nadie salir de la cama; con todos durmiendo el mundo sería un lugar bastante mejor. O algo más tranquilo, que viene a ser lo mismo. Pero en fin, que tampoco vale realmente la pena entrar en detalles. Lo que ustedes necesitan saber con tal de ubicarse un poco es que me he despertado a tiempo de perder un tren para terminar viendo cómo se pone el sol desde un tanatorio.

Sin embargo, y a pesar del desánimo que me invade en estos momentos, fruto de tan desafortunada jornada, tengo que reconocer que ya sabía que un día así iba a tener lugar. Porque yo, cuando tuve la ocasión, no dudé en repetir curso. Por duplicado, además y por si acaso. De hecho, fue precisamente a Juan Tallón a quien le confesé, en los comentarios que suceden a la reflexión arriba mencionada, que “cuando paso tres días sin malas noticias, empiezo a sudar frío”. El gallego corroboró mis palabras añadiendo lo siguiente: “La vida va de sudar frío cuando las cosas parecen sonreírte”.

En efecto, la ecuación se ha vuelto a demostrar cierta. El mes de junio, pese a encerrar una gran incertidumbre, no tuvo un mal final. Seguido de éste llegó un julio de lo más feliz y, ahora, tras un agosto de carácter ambiguo hemos ido a parar a los pies de un septiembre oscuro y cruel.

De modo que una vez más parece que vuelve a ser pertinente cagarse en Yoda. El jodido peluche verde siempre ha pregonado una filosofía basada en el disfrute del momento presente sin preocuparse demasiado por el futuro. Pero cuando uno ha repetido curso en el instituto, o cuando le han cobrado esa deuda con posterioridad pero a tiempo, termina por comprender que no se puede pasar por el presente sin sudar frío pensando en el futuro, aterrado por la cohorte de putadas que para cada uno de nosotros, con especial mimo y cariño, tiene reservada la Existencia.

Anuncios

4 comentarios

Dejar un comentario
  1. Juan Tallón / Sep 13 2013 12:24

    Cuando uno tiene días así, incluso años así, sufre, pero a continuación estira la chaqueta, somete bien la camisa en el pantalón, espanta la caspa, y piensa: “bueno, las cosas han vuelto a su sitio”. A partir de entonces, todo mejora lentamente, y claro, vuelven otra vez los sudores fríos. Póngame a los pies de su padre.

    • Erik Macbean / Sep 13 2013 12:35

      Lo más importante en esta vida es prevenir, aunque no tenga sentido curar, o directamente no se pueda hacer nada al respecto. Usted está tan a los pies de mi padre como mi padre lo está a los suyos. Abrazos, amigo Tallón.

  2. Pilar / Sep 16 2013 15:14

    El amor es una esperanza ; y el dolor, la ruptura súbita e imprevisible de esa esperanza,,,

  3. Julià López-Arenas / Ene 30 2014 16:44

    Qué placer leerle, Macbean. Atribuye demasiado a la Existencia; no sea tan generoso: sólo juega a los dados. O ni eso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: