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5 julio, 2012 / Erik Macbean

Disneyland

Fernando Savater, catalogado de “hijo de puta” por mis colegas de extrema izquierda cuando llevan dos copas de menos (una definición también extensible a Mario Vargas Llosa y a muchos otros), ha expuesto recientemente en El País la existencia de otro pequeño manifiesto que trata de explicar, supongo pues no lo he leído todavía, qué demonios está pasando en el mundo desarrollado y qué es necesario emprender para dejar atrás una etapa tan oscura como la presente. Se llama Democrazia!. Su autor es Paolo Flores d’ Arcais.

Savater, reconocido filósofo contemporáneo, dice de este tipo que es “uno de los intelectuales italianos que más han luchado por la recuperación de una conciencia cívica en su país”. Con estas credenciales, Flores d’ Arcais se propone lo siguiente: que los ciudadanos, preferiblemente europeos aunque nadie debería evitar darse por aludido, se alcen y luchen por la Democracia. “Un combate -ilustra Savater- que pasa por enfrentarse a toda ilegalidad, privada o institucional, por exigir respeto a la verdad de los hechos y laicismo que separe la esfera pública de cualquier dogma religioso, defender la lógica racional y la ilustración en todos los planos, suprimir la influencia corruptora del dinero en el horizonte político y propiciar la redistribución constante de la riqueza a través de un Estado que no renuncie a procurar el bienestar de la mayoría, así como una fiscalidad vigilante y progresivamente progresiva, etcétera…”. Como ven, no pide casi nada el intelectual italiano, y de ahí que me haga gracia ese “etcétera” del final. Un “etcétera” que justifica mi escepticismo, por cierto. Pues es un “etcétera” que simboliza lo inabarcable de la tarea. O sea, de casi todo lo retratado y de todo lo que se deja en el tintero.

A ver. Estoy de acuerdo con Flores d’ Arcais en la base. En la teoría y en los argumentos. En señalar que ése sería el buen camino, muy posiblemente. Pero entonces llega lo que nos diferencia: hay que tener mucha fe en las personas para firmar semejante buena intención y yo, discúlpenme, a pesar de mi corta edad carezco de ella. No me fío de la gente, en plural. Me fío de las personas, en singular. De muy pocas, por cierto. Así creo que es un disparate otorgar el beneficio de la duda a la hora de apuntar semejante determinación y honestidad a una masa cateta, vengativa y cainita a la que creo incapaz de luchar, y mucho menos de luchar en la dirección esperada. Descontando a todos aquellos que escudándose en la Democracia traten de imponer sus monsergas; de esos también habrá, como los hay ya y como los ha habido siempre.

Si tengo que elegir qué postura adoptar frente a mis congéneres prefiero una algo más pesimista, amén de lúcida. Por ejemplo, la esgrimida por Antonio Marquina, catedrático de Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid: “El mundo no es Disneyland”. O lo que es lo mismo: átense los machos, vigilen sus espaldas y, a partir de ahí, caminen con la mirada llena de cautela y una mano en la empuñadura de la espada, no vayamos a tener que desenfundar y para entonces ya seamos pienso de gallinas.

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4 comentarios

Dejar un comentario
  1. Beijabar / Jul 6 2012 7:20

    Cuanta razón. ¿Izquierdas, derechas? En este país el único ideal que se puede seguir, con coherencia y sin etiquetas, es el de vivir de acuerdo a la moral propia y cubrirse bien la espalda. El vive y deja vivir de toda la vida, sin mas patria que la familia y los amigos, y que sin embargo tanto escasea por aquí …

    • erikmacbean / Jul 7 2012 12:39

      Buen día, amigo Beijabar. Estoy de acuerdo con el comentario, aunque matizaría que incluso viviendo de acuerdo a la moral propia nunca se es del todo coherente, supongo. En cualquier caso, el “vive y deja vivir” -que es algo que suelo defender aún cayendo en la vaga incoherencia del desprecio hacia los demás- ya de por sí suele generar conflicto.

      Abrazos.

      • Beijabar / Jul 9 2012 11:25

        La vida es contradicción, eso está claro, sin embargo no comprendo cuando ve desprecio en el “vive y deja vivir” ¿a que se refiere?

  2. erikmacbean / Jul 10 2012 1:43

    Amigo Beijabar; no veo desprecio en el “vive y deja vivir”. Me refería a que esa máxima, que yo trato de asumir frecuentemente, es incoherente en mi caso dado que si bien “vivo y dejo vivir” no puedo evitar ir despotricando de estos y de aquellos; es decir despreciándolos. Por lo tanto, en mi caso el “vive y deja vivir” supongo que será relativo, o matizable al menos.

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