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20 noviembre, 2011 / Erik Macbean

Remember, remember: The 20th of November

Es hora de meterse en la cama. Pero no puedo. Hoy ha sido un día duro, y estoy con un trancazo monumental. Aunque no es eso lo que me impide dormir. Tampoco que en unas horas vaya a cambiar el Gobierno de este maldito país. En realidad lo que me mantiene en pie es que la última actualización de mi iPhone 4 aún tardará 42 minutos en descargarse. Así que me ha dado por matar el tiempo escribiendo.

Escribiendo sobre cómo la gente encara estas elecciones generales. Llevo varios días leyendo y escuchando a los fanáticos del PSOE alertando sobre los peligros de la llegada de la derecha al poder, y a los fanáticos del PP pidiendo la mayoría más absoluta de todas las habidas y por haber para destrozar a los socialistas de una vez y para siempre. En algún punto intermedio se encuentra Mario Vargas Llosa pidiendo el voto magenta para Rosa Díez y por detrás pululan los asesores de IU haciendo la cuenta de la vieja para ver si finalmente sacarán los 12 escaños a los que aspiran.

Normalmente, los eslóganes que se lanzan en política en período de campaña electoral suelen ser lamentables. Primero, porque no tienen la sana costumbre de llegar avalados por datos sostenibles sino por una ingenua ilusión de querer hacer esto y lo otro porque sí, porque yo lo valgo. Segundo, porque la creatividad brilla por su ausencia; los que lanza hoy el PP son los que lanzaba hace cuatro años el PSOE, mientras que los de IU, CiU y el PNV son los mismos. UPyD tampoco aporta una novedad sustancial: se limita a poner de manifiesto que el bipartidismo es otra forma más de mafia. Nada nuevo bajo el sol, ya les digo. Nada que nadie no sepa a estas alturas de la película. Otra cosa es que se hagan los tontos del culo. O directamente que lo sean.

También me hace especial gracia eso que se ha puesto tan de moda: abogar por el cambio. Como si el cambio o la novedad fuese sinónimo de bueno. Como me hace gracia que a su vez Rubalcaba diga en su cuenta de Twitter que “el PP no supone el cambio, sino dar marcha atrás”. Hilemos fino: dar marcha atrás no es quedarse como estás, ergo es un cambio. Gilipollas, que eres un gilipollas. O no. O quizás no. O quizás lo sea la población española, que ‘retwittea’ con estúpido entusiasmo esa frase carente de todo sentido lógico.

Pero bueno, vale. Ganará el PP. Puede que con mayoría absoluta. ¿Y qué? Puede que la economía mejore con ellos. O puede que no. En cualquier caso, no está en sus manos. El percal lo controlan los de siempre. Los amos y señores de los mercados. Los Goldman Sachs, JP Morgan y compañía. Y en una década los bancos amarillos. De la China Mandarina. Y entonces ya sí que se acabó la siesta y la tortilla de patata.

Prepárense, llegan rollitos de primavera. Tienen de dos marcas: PSOE y PP. A gusto del imbécil consumidor. Y buenas noches, España, que ya se me ha descargado la actualización del chisme éste. Mañana será otro día. Diferente para muchos. Similar a los 365 anteriores para los demás.

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2 comentarios

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  1. Natalia Bravo García / Nov 22 2011 11:01

    Bueno chicos… Qué decir. Ni blanco ni negro; ni rojo, ni azul: marrón. El marrón que le esparaba sentadito al que llegara al Gobierno.
    Tenemos una democracia aún con chuepete y tomando la teta… Nadie quiere darle el empujoncito para que camine y sea algo más autónomo…independiente, o…¿esas no son las palabras adecuadas? 😉
    Estamos cuesta abajo y sin frenos, la mayor deuda privada y de la banca de este país. Las soluciones nunca son a gusto de todos. Los pobres más pobres, los ricos, temblorosos de que su riqueza que mengüe. Vivir en este país, a día de hoy, no te da garantía de nada. Ni irte a otro tampoco te la daría. Quizás en Burkina Faso viva mejor que aquí. Y no hablo de emigrar como circula el mensaje por todas las redes sociales. Daba igual el color que gobernara (digamos que gobierne quien gobierne..ya os digo, el color está turbio), sino pq la situación nadie sabe tajarla, ni nadie busca unos intereses en común para toda la sociedad española. Unos hablan de unidad, otros, mirándose el ombligo, de que nos largamos como no nos déis nuestro dinero. De eso se trata esta democracia aún por soltarse…pq encaje en la sociedad española. Y concienciar al ciudadano de qué es política. No nos tomen el pelo. El marketing para las empresas, la política y la elocuencia en el discurso del político.

    Pequeños apuntes desordenados 😉 no puedo tener una idea clara, ni puedo ir punto por punto.Estamos en un caos!!

    Un saludo chicos, que siga siendo un placer leeros

    • erikmacbean / Nov 23 2011 1:19

      Querida Natalia, es todo un honor tener comentando por aquí a toda una joven promesa del periodismo hispano como lo es usted.

      Efectivamente, ahora mismo España es un país complicado. No creo que tan complicado como muchos otros, pero sí complicado. Porque la gente, aunque se llene la boca con la palabra ‘cambio’ y trate de mirar hacia el futuro, sigue anclada en el pasado. Buena parte de ella, al menos. Tal y como se demuestra día a día en muchísimos aspectos de la sociedad. Es complicado intentar mirar hacia lo que te espera delante estando todo el rato recordando lo que dejas detrás, normalmente para mal. Hay un profesor de Historia Contemporánea de la UCM que dijo no hace mucho que “los españoles son unos espectadores de sí mismos”. Creo que esta reflexión es triste, pero cierta.

      Independientemente de que haya llegado al poder Mariano Rajoy, lo que la gente debe tener en consideración es que hoy en día las ideologías han quedado desfasadas. Lo del fascismo y el socialismo -tal y como utiliza estos conceptos muchísima gente en España- ha quedado para los libros de Historia, como legado cultural. Y que conste que soy el primero en estudiar y leer con placer sobre ese legado cultural, pero trato de no perder la perspectiva de lo que está sucediendo. La perspectiva de un ciudadano europeo, que es lo que soy, claro. Ahora el mundo está siendo gobernado por unos mercados que, a su vez, son manejados por gente con intenciones más bien dudosas pero sin ideología concreta, más allá de la de forrarse. Y teniendo en cuenta que, como bien dices, nunca llueve a gusto de todos, lo que este tipo -Don Mariano- debería conseguir es que lloviese todo lo posible a gusto de los que él representa. ¿Eso va a significar que no lloverá tan a gusto para las personas de otros lugares? Es probable. Pero oye, es lo que hay. Desde que el ser humano se dedica a trabajar los metales ha habido competencia y enfrentamiento. Ganadores y perdedores, en definitiva. Intentemos situarnos en el lado correcto de la balanza.

      El futuro del país pasa por encarar ciertas reformas a escala nacional. Sí. Pero de nada valdrán si no se proponen y se llevan a cabo una serie de reformas a escala internacional. A saber; responsabilidad jurídica de las agencias de calificación (Moody´s, Standard & Poor´s y Fitch Ratings, por ir empezando con algunas), un impuesto sobre las transacciones financieras a escala global y una mayor regulación (que conlleve transparencia) en los mercados OTC o no regulados, en donde se opera con productos financieros derivados de la deuda soberana. En palabras más sencillas; que las agencias de rating paguen por sus errores de diagnóstico (si es que son errores, algo que nadie tiene muy claro), que los que quieran ganar pasta operando en los mercados paguen por entrar al casino y que la especulación se vigile.

      Creo que todo ello es clave para terminar con estas oleadas de pánico y para, de paso, reforzar la transparencia y el buen funcionamiento de los mercados financieros. Ojo, no he dicho que personalmente yo esté a favor de ellos o de cómo funciona el sistema actual. Pero parece que el grueso de la sociedad occidental quiere jugar a esto (me baso en los hechos para sostener esta afirmación, no en la palabrería barata). Qué menos que pongamos unas normas justas y que censuren los abusos de los cuatro listos de turno.

      Claro que normalmente todo este discurso es demasiado técnico y aburrido como para generar opiniones y votos. Es mejor seguir con lo de los rojos y los fachas; los hijos de puta y los honestos; los buenos y los malos; los míos y los suyos. Así nos va y nos seguirá yendo.

      Un saludo. Intentaremos que siga siendo un placer seguir este blog. Cuento con la inestimable ayuda de ‘Krknose’ para conseguirlo.

      PD: Todo este discurso que he soltado lo he soltado poniéndome en mi propio lugar; un español de 26 años en el siglo XXI. Si fuese un indígena del Amazonas o un intelectual chino, por citar dos ejemplos, estaría hablando de otros problemas y en otros términos. La represión ideológica sigue existiendo en el mundo. Pero, supongo que más por suerte que por desgracia, eso nos pilla bastante lejos de aquí. Salvo casos puntuales y excepciones lamentables.

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