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27 septiembre, 2010 / Jorge Gato

Solidario Tercer Mundo

El Tercer Mundo es ese gigantesco e invisible espacio del que nos acordamos alguna vez, especialmente cuando un huracán se lleva a la mitad de su población por delante o un tsunami los obliga a aprender a bucear. El término fue acuñado por un tal Alfred Sauvy allá por los años 50 para referirse a las naciones jóvenes de Asia y África que comenzaban a independizarse tras la Segunda Guerra Mundial, pues vio en ellas cierto paralelismo con el tercer estado de la Francia pre-revolucionaria, compuesto por la totalidad de la población a excepción de los clérigos y la nobleza. Sin embargo, el mencionado tercer estado francés supo apañárselas mejor que el Tercer Mundo.

Son muchos los motivos que históricamente han estancado al Tercer Mundo en el Tercer Mundo. Si tenemos pensado hacer una crítica general, que lo tenemos pensado, primero hay que empezar por criticarse a uno mismo, para estar libres de pecado y poder señalar sin sonrojo a los demás problemas e impedimentos. El primer inconveniente entonces fue superar los regímenes coloniales de los que se independizaron en los tardíos años cuarenta y principios de los cincuenta. Vivir oprimido no es plato de buen gusto para nadie, pero cuando uno quiere independizarse tiene también que empezar a valerse por sí mismo, a tomar decisiones que pongan rumbo firme hacia un futuro cuanto menos decente. Las políticas poscoloniales fracasaron en su mayoría, con una orientación económica errónea y una social casi peor. Estos países eran incapaces de suministrar alimentos, educación o ropa a sus ciudadanos y la pobreza fue asentándose parsimoniosamente mientras los gobiernos tenían que afrontar a su vez las dificultades presentadas por el clima y los conflictos internos. Y desde entonces nada ha cambiado.

Ahora ya sí podemos empezar a tirar piedras contra los demás. El colonialismo dejó un agujero de extraordinarias proporciones en todos y cada uno de estos países. Se gestionaron desde el atroz vampirismo que te permite la distancia, es decir, saquear con entusiasmo tus colonias sin que los habitantes de aquel lugar lejano y de nombre escurridizo para la memoria te importen un comino. Incluso se generaron daños involuntarios a largo plazo mediante la creación de fronteras artificiales que más tarde desembocarían en los interminables conflictos internos que llegan hasta nuestros días (véase Marruecos – Sáhara Occidental, por ejemplo). Todo esto hace depender sus perspectivas de desarrollo de los siempre generosos y condescendientes países ricos, que se aprovechan de la posibilidad de poder comprar a precios ínfimos la poca producción que de estos países sale. Y ahora viene un efecto muy divertido. Cuando los países del Tercer Mundo pretenden evolucionar y mejorar su capacidad productiva, deben adquirir la tecnología necesaria de los países ricos que, como generosos que son, suministran la maquinaria requerida sin pega alguna, por supuesto previo pago. Como no pueden pagarlas, los países ricos han ido apuntando con exceso de rigor las cosas a deber en su agenda, y eso es lo que hoy conocemos como la deuda externa del Tercer Mundo, cuyo mérito es hacer que los pocos ingresos que pueda tener un país vayan destinados a disminuirla, por lo que el país sigue en la miseria y no puede afrontar nuevos peajes para su desarrollo. A esto sumémosle por supuesto que el poco dinero que logre retener el país “en vías de desarrollo” irá a parar en un alto porcentaje a las manos de algún patán que haya logrado acceder al poder a base de tiros y violaciones y a sus leales súbditos pistoleros y saqueadores. Un panorama muy esperanzador que ha llevado a la reciente acuñación del término Cuarto Mundo.

Pero hay más. Se calcula que un 20% de la población mundial maneja el 85% de la riqueza, de lo que se desprende que un 80% del mundo se halla hundido en el subdesarrollo. También se calcula que se produce la suficiente cantidad de alimentos para que ni una sola persona en todo el mundo pase hambre y que existe capacidad económica más que de sobra para ayudar definitivamente al desarrollo del Tercer Mundo. ¿Por qué no se hace entonces?

Podría dejar el texto en esa pregunta, y me haría quedar como un honorable luchador por la igualdad planetaria y un ser humano con un gran corazón. Pero sé la respuesta. No se hace porque no interesa, porque primero habría que procurarles una estabilidad política que garantizara el buen uso de las inyecciones económicas y eso en muchos casos sólo se podría hacer mediante imposición militar, es decir, guerras carísimas que no le apetecen a nadie. No se hace porque mientras sigan subdesarrollados encontraremos materias primas baratas y no habrá que preocuparse por más competencia en todos los ámbitos. No se hace porque si con el 20% de la población mundial desarrollada ya hemos conseguido deteriorar el planeta lo suficiente como para tener que empezar a preocuparnos por él -nosotros, que no nos preocupamos ni del vagabundo tirado en la acera, siempre y cuando no impida el paso o sangre abundantemente-, desarrollar al 80% restante consumiría definitivamente la maltrecha salud de esta bella y acogedora esfera. Y de aquí surge el título de este escrito. A pesar de morirse por enfermedades fácilmente prevenibles o curables, de no tener nada que comer cuando podrían tenerlo, de no tener agua potable aunque podríamos canalizarla, de ser arrasados frecuentemente por desastres naturales de toda índole de los que intentamos ayudarles a reponerse durante los dos primeros meses y de no tener ninguna perspectiva de mejora a corto, medio o largo plazo aunque podrían tenerla, ellos son tan solidarios que rechazan subir el primer peldaño de la Pirámide de Maslow para que nosotros, los verdaderos dueños del Mundo, los únicos con derecho a hacer y deshacer sobre la superficie terrestre, podamos tener unos cuantos cientos de años más de alegre despilfarro por delante sin que la Tierra llegue a implosionar.

Qué bello es vivir.

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One Comment

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  1. jose / Nov 4 2014 0:46

    Y por que la mayor cantidad de alimentos de todo tipo se producen en los paises del primer mundo lo mismo que todos los inventos y la mejor calidad de vida y mejora sistema de salud publica ? sera que son mucho mas inteligentes en esas zonas o que son mucho mas trabajadores y previsores ?ya que suelen tener en mejor condición de vida a sus familias , los hogares son mas estables y hay mas higiene en todos los aspectos

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