Skip to content
5 julio, 2010 / Erik Macbean

El jurado popular

¿Alguna vez se han planteado que hablar es gratis y han tratado de profundizar en semejante afirmación?

Yo la llevaba escuchando varios años. Es muy fácil decir esto sin ponerse en el lugar de fulano, es muy fácil criticar la actitud de mengano sin empatizar con su funesta situación, etcétera. Sin embargo, siempre me había creído más listo que la media, y realmente consideraba que muchos de mis juicios, aún sin haber vivido determinadas situaciones, eran justos, objetivos y, por supuesto, sobrados en experiencia.

Nada más lejos de la realidad, según me dijo la Vida, por fin cara a cara, hace unos meses. Hablar es gratis en tu caso y en el de la gran mayoría de seres humanos, chaval. No vayas de listo, y todo eso.

¿Por qué digo esto? Por la historia que les voy a contar a continuación, de la que he podido ser un privilegiado observador.

Había una vez, hace muchos años, un chaval al que llamaremos Johnny. Johnny estaba metido en unos ambientes que exigían total dedicación si uno pretendía llegar alto. No eran ambientes laborales, era un supuesto ‘hobby’, pero cada uno le presta su tiempo a lo que quiere, pensaba el tipo con toda su ilusión. El caso es que, al parecer, poca gente aportaba tantas ganas, dinero y tiempo como él, y por ello Johnny llegó a ser una persona querida, respetada y admirada en determinados entornos relacionados con esa actividad.

No obstante la Vida prosigue su camino y, ya sea por educación o por ganas de chinchar al personal, no suele dejar a nadie de lado. Así que las circunstancias empezaron a forzar a Johnny a dedicar tiempo también a otras cuestiones, aparte de a su supuesto ‘hobby’. Formalmente, seguía siendo un tipo respetado, admirado y querido en los entornos arriba mencionados, pero su actividad cayó sustancialmente. Probablemente por eso, porque él ya no era de los que participaba en la toma de decisiones clave, esos ambientes comenzaron a adoptar actitudes y comportamientos que a él no le gustaron lo más mínimo.

Finalmente, y de forma muy coherente, Johnny decidió que si no dedicaba tantas ganas como antaño al ‘hobby’ tampoco podía quejarse ante su cada vez mayor falta de atractivo, ya que aunque no le gustase, no disponía del tiempo necesario para volver a cambiar las cosas. Por lo tanto, decidió volverse un elemento completamente pasivo, ofreciendo explicaciones al que quisiese saber las causas y motivos de su comportamiento.

Tras eso, y por supuesto sin que nadie acudiese formalmente a pedirle explicaciones, surgieron las inevitables críticas, los juicios de valor y las acusaciones de ser un tipo que había traicionado sus principios. En plan se nos ha caído un mito, y tal. Tú que eras aquí el puto amo, y ahora vas y lo dejas de lado. Traidor, bla, bla, bla. Y claro, Johnny se enfadó y mandó a todos a la mierda. Muy poco agradecimiento y muchas ganas de seguir teniendo a un tipo al frente de todo eternamente, era su reproche.

Fin de la historia, que sin embargo sirve para ejemplificar que, por lo que se ve, hay personas que dividen a la gente en dos clases: la que aglutina a los que pueden evolucionar conforme la Vida va enseñando valiosas lecciones, y la que engloba a aquellos que deben seguir estancados en una actitud que no debe variar pase lo que pase, bajo pena de alta traición. Si me preguntan a mí, yo creo que todo se resume en ser unos chupópteros de lo romántico. Es decir, yo cambio pero que otros mantengan en pie la bandera de los valores que a mí me gustaría tener. Personas que no varíen su actitud ante nada ni ante nadie. Así puedo seguir soñando.

Pues amigos y amigas, considero que las cosas no siempre son tan fáciles y las prioridades no siempre son las mismas. La Vida avanza. Las preocupaciones, responsabilidades, obligaciones e incluso los pensamientos, sufren cambios y evoluciones. Pero visto lo visto, está socialmente aceptado que tan sólo algunos tengan derecho a estas evoluciones vitales. A los que más les conviene que nada cambie para poder seguir cambiando ellos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: